Más animal que inteligente

Es evidente, para mí, para ti no, pues ni siquiera me conoces y aunque creas hacerlo definitivamente no me conoces, pues rara vez exteriorizo mis reflexiones, aquello que da sentido a mi cabeza y existencia, aquello que pone rumbo a mi cabeza (al menos cuando estoy solo) en un buque a vapor a medio armar que no se hunde porque a remolque lo llevan un par de enormes rapes abisales con su lucecita tambaleante dando algo de brillo a la vida, por donde me muevo es imposible hallar luz, solo lo hay por recovecos transitables, te quedas más o menos tiempo en los recovecos con luz y luego sigues, por los senderos de la verdad, inciertos y los cuales no domino, pero ahí estoy acompañado de mis rapes, feas, como siempre, pero con luz tambaleante, ir a oscuras por los senderos de la verdad es solo para gente atrevida, para gente excepcional, para genios solitarios.


Como decía, es evidente que reflexiono las bases de las cuestiones vitales, puesto que prefiero ver entrañas antes que transitar esta vida sin ser tan siquiera consciente de una misera parte de lo que somos, hacemos o incluso decimos. Y creo que comprendo, pero difícilmente aplico, me veo contaminado por la gente, es como si la presencia de la gente fuese un humillo de colores que se introduce por mis fosas nasales e inundan mi cuerpo emitiendo pequeños calambrazos en mi cerebro que condicionan mi manera racional de pensar, es como si todos formásemos parte del mismo plano, que nuestro cuerpo realmente no cercase nuestro sentir y al final todo se intercomunicara, solo la lejanía pondría no acompasar los sentimientos, e incluso tengo mis dudas.


Esto que he escrito delata que no soy libre, la libertad es algo básico de entender, libre es el que puede hacer lo que quiere, y parto de la base que nadie sabe lo que quiere pues nadie conoce lo suficiente. En primer lugar, puedes ser un triste libre, que hace en base a lo que quiere, conformado este querer con escueta información, y realiza el querer por que puede, en este sistema y época no es lo habitual, pues las metrallas informativas o publicistas generan alter egos de índole consumistas que escapan a las posibilidades de la mayoría social.


Solo una deidad puede ser libre. Por que sabe todo, entiende todo, y lo puede todo. La libertad es la estupidez más grande que jamás se podría acoplar al pensamiento alguien, a menos que sea filósofo y busque una verdad, o sea político y busque capitalizar un concepto extendido, somos seres que nos desenvolvemos con mayor o menor numero de fuerzas coercitivas a nuestro alrededor, pero, definitivamente, nos movemos a secas, por callejones a oscuras, los hay que llevan parafernalias luminosas, leds y luces extravagantes y animosas, y no se mueven mucho, ni si quiera se enteran que están ahí pues ni piensan en demasía y cumplen el sentido lógico del humano en la actualidad como si de animales se tratasen, lo que se espera de ellos, y disfrutan el trayecto animal. Sobrevivir y dar vida para que sobreviva la especie. Los humanos como seres inteligentes acomplejamos lo que los animales hacen básicamente, y las trastocamos, jugamos con ellas, las sofisticamos. La procreación se accede a través de innumerables fuentes, aquella que no se maquilla, que no se asea, en definitiva, aquella que no sale un fin de semana acicalada, tiene menos posibilidades de procrear, nuestra esencia animal nos exige eso, nosotros con nuestra inteligencia decidimos acomplejar y montar un cirio entorno a esta exigencia animal. Al comer no es necesario dedicar mucho tiempo a cocinar, pero se invierte tiempo en la cocina por potencializar el sabor, por disfrutar de las posibilidades de nuestro cuerpo que tienen el objeto de la supervivencia.

Entonces esta gente, la estática con luces alrededor (las luces hacen referencia a pensamientos evitativos de la verdad, la verdad oscura, mis rapes son algo parecido) viven el sentido lógico humano. Pero el ilógico tan siquiera se si es posible, creo que solo los seres extraños y capaces son los que han hecho estas cosas, no desatienden el comino lógico pues es necesario para la supervivencia, pero no se quedan ahí. Van más allá, cambian el mundo, pienso en Albert Einstein, Maquiavelo, Thomas Alva Edison. Creo que esos cabrones vagaban por las callejas estrechas del alcantarillado con sus respectivos barcos, pero sin luz, miraban a la verdad a la cara, y tenían la capacidad de hacerlo, y la voluntad de vagar a oscuras tiempo y tiempo por esas callejas hasta que su cuerpo se volvía resplandeciente.


Y yo mientras tanto tan animal, tan insustancial, como un árbol que vive para lo que vive, no pido cambiar el mundo, es demasiado para mí. Pero si mirar a la verdad, a una parte de la verdad. Solo quiero conocer no ser un ser limitado a lo lógico de nuestra existencia. Y para ello lo imprescindible es ser racional, y no dejarse contagiar por la masa, como diría Nietzsche. Pero aún no he hallado la formula, el equilibrio para no ser victima de todo ese aura que condiciona mi vida y determina que hago. Y la soledad en exceso me volvería loco. Pero… yo tan animal, que capacidad tengo para escapar de lo lógico, incluso cuando lo lógico son meras percepciones no contrastadas, por lo que esto sería una divagación y la respuesta otra, pero la realidad material se acopla a la teoría, a lo que siento. Si la teoría hace cambios materiales por medidas contra el problema identificado, que tanto hay de verdad y que tanto hay de mentira…


Joder, debería dejar de escribir ya.




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